PROPÓSITO DE NUESTRO PROGRAMA

GENERAR UN ESPACIO DE AUTOANÁLISIS, REFELXIÓN, TERAPIA Y CATARSIS A QUIENES ARAVIESAN POR SITUACIONES PROBLEMÁTICAS MUY PARTICULARES Y PRESENTAN DIFICULTAD PARA CONFIAR EN ALGUIEN SUS NECESIDADES PARA ENCONTRAR UNA SOLUCIÓN A LO QUE LE SUCEDE.

jueves, 16 de febrero de 2012


HISTORIA “SANTO NIÑO DE ATOCHA”.



     La dueña original del “Santo Niño de Atocha” vivió en la calle Ramos Arizpe y Ponciano Arriaga; hoy casa de Fidencio Bravo y su esposa Ernestina Salas; en dicha casa vivió la señorita Eleuteria Chacón y era hermana de María Chacón y éstas, hermanas de Felipe Chacón grande; padre de Felipe Chacón el peluquero (El Rizo de Oro).

     Cuentan:

            Que el Santo Niño hizo un milagro muy grande a un señor que traía un carretón de leña; en aquellos años, las personas de los ranchos traían leña para vender aquí a Parras; dicho carretón venía por su camino cuando de pronto se encontró a la orilla de un arroyo y estaba justo arriba de un barranco que estaba por caerse por lo mojado de la lluvia, el preocupado señor no encontraba la manera de mover su carreta pues pensaba que al hacerlo se podría ir hacia el fondo del arroyo y al darle hacia atrás sería lo mismo y el temeroso señor se encomendó al Santo Niño.

     Al poco rato devisó a lo lejos un pequeño niño y se le hizo raro porque en ese lugar no había casas cerca y estaba despoblado. Siguió pensando cómo hacerle con su carreta que no podía mover por ningún lado del peligroso barranco; cuando se acercó el niño y le dijo que qué le pasaba y el señor le preguntó que él qué andaba haciendo en esos lugares tan peligrosos el niño no le contestó, sólo le dijo bájate y dame las riendas de las mulas y el azote, yo saco tu carreta del peligro, y el señor no quería y le dijo: si yo no puedo menos tú que estás tan chiquito.

     Pero al fin le hizo caso al niño y él mismo lo subió al carretón. Y el niño tomó las riendas que se las dio el mismo señor y le dio el chicote (azote) y el niño solo azotó el chicote en el viento y las mulas con el ruido que hizo se hicieron hacia atrás inmediatamente sacando así el carretón del barranco y al mismo tiempo el barranco cayó al arroyo.

     Luego se acercó el señor y le dice al niño que cómo era posible hiciera eso tan chiquito, que él estando grande no había podido hacerlo y al bajarlo del carretón le preguntó que cómo se llamaba a lo que el niño le dijo: me llamo Manuel, y le preguntó dónde vives y quien es tu mamá y él dijo que vivía con una señora que se llamaba Eleuteria y el señor le dijo que estaba muy agradecido por lo que había hecho, y que lo iba a buscar; el señor se fijó que el niño traía unos huarachitos muy desgastados y en muy mal estado y pensó regalarle unos zapatitos y se despidió uno del otro.

     A los pocos días regresó el señor a Parras buscando el domicilio de Doña Eleuteria, lo encontró, tocó la puerta y salió una señorita ya grande de edad y le dijo que dónde estaba su niño a lo que ella contestó que no tenía familia; pero él insistió en que tenía un niño y a su insistencia le dijo: pase y desengáñese, no tengo niños y lo primero que vio fue un altar y el niño en un nicho, y se quedó sorprendido y le dijo a Eleuteria que ese era el niño que él buscaba; le platicó el milagro que le había hecho y se llenó de alegría al verlo y le dijo: aquí le traigo estos zapatitos, que eran blancos y la señorita Eleuteria le dio las gracias.

     Con el tiempo fallece Eleuteria y el Santo Niño pasa a manos de su hermana María Chacón y cuenta María que por las noches hacía ruido la puerta del nicho y se cree que el Niño salía a hacer los milagros a quien lo invocaba y María se percataba que los zapatos del niño tenían residuos de tierra; razón por la que se venera cada 24 de diciembre al “Santo Niño de Atocha”.

     Después de cada fiesta del 24 de diciembre que le hacía María al Milagroso Niño; muere María y el niño se queda con Lucita Navarro y actualmente lo conserva el señor Miguel Acuña hijo de Lucita Navarro.

EL MEJOR REGALO… EL PERDÓN.



QUERIDA FAMILIA.



          Desde que me enteré que hoy se iban a reunir para preparar mi fiesta de Navidad he estado inquieto y con mucha curiosidad por saber lo que planeaban hacer para festejarme. No lo puedo evitar, es mi curiosidad de niño que me causa mucha emoción.



          Les escribo para decirles que les agradezco que se acuerden de mí, pues cada día es menos la gente que se acuerda de mí, y menos piensan en cómo me gustaría que fuera mi fiesta. La verdad no quiero grandes cosas para sentirme halagado, pero si supieran cuantas veces me ha pasado que me dicen que la fiesta es en mi honor y luego me dejan solito en un rincón, sólo los veo comer, beber, bailar, romper piñatas, reír y muchas veces hasta pelearse.



          Yo quisiera participar, me gustaría tanto que en el intercambio de regalos hubiera algo para mí, pero nada me dan, desde mi rincón espero nervioso y pienso: “Ahora me van a llamar a mí, yo sigo, ya me va a tocar”. Y termina todo y a mí, el festejado, nadie me regaló algo. Eso me pone triste porque soy un niño.



          ¿Quieren de verdad hacerme feliz? Pues bien, les voy a decir cómo me gustaría que fuera mi fiesta. Primero quiero que asistan los que realmente lo desean, no me gusta que obliguen a alguien a ir a mi fiesta, no se preocupen mucho de lo que vamos a comer o a beber, estoy acostumbrado a cosas sencillas y no muy abundantes.



          Me gustaría mucho que hubiera un ambiente de verdadera alegría por mi nacimiento, que haya música, cantos, aunque no lo hagan muy bien, yo tampoco tengo buen oído, pues, sólo sé escuchar con el corazón.



          Quiero un regalo, un gran regalo durante el intercambio, que tenga mi nombre y que me llamen al centro para dármelo, en ese regalo quiero que estén sus corazones limpios, en paz, rebosantes de alegría para mí, quiero que mi regalo esté lleno de perdón, de este perdón que yo traigo para todos ustedes y que me haría muy feliz que se lo dieran unos a otros.



          En fin, como niño que soy, quiero ser el centro de la fiesta, pero si les sigo pidiendo a lo mejor la próxima vez ya no me invitan.



          De verdad les digo: denme lo que ustedes quieran y les prometo que con eso voy a estar muy contento.



          Gracias por pensar en mí.



LOS QUIERO MUCHO.



EL NIÑO JESÚS.

2 DE FEBRERO.

Presentación del Señor.



“La Candelaria”.



     El día 2 de febrero de cada año, se recuerda esta presentación del Niño Jesús al templo, llevando a alguna imagen del Niño Dios a presentar a la iglesia o parroquia.

     También ese día, se recuerdan las palabras de Simeón, llevando candelas (velas hechas de parafina) a bendecir, las cuales simbolizan a Jesús como luz de todos los hombres.

     De aquí viene el nombre de la “Fiesta de las candelas” o el “Día de la Candelaria”.

     En México se acostumbra que aquellos a quienes les tocó el muñeco de la rosca de reyes, son los que deberán presentarlo en el templo el día de la Candelaria.

     Para esto, hay que vestir la imagen del Niño Dios y las candelas, que representan la luz de Cristo en los hogares.

     Las velas benditas se pueden prender cuando surjan las dificultades de la vida durante el año.

     Esta fiesta termina con una merienda familiar y d amigos, en la cual se sirven tamales y atole de sabores y chocolate caliente.

PERDER O GANAR UN AMIGO



     Tal vez sea coincidencia con mi manera de pensar, pero escuchar las emocionadas pláticas de algunas personas nos lleva a valorar lo que tenemos o lo que alguna vez tuvimos. En animadas charlas entre iguales –aunque a veces no tan iguales- se habla continuamente de la amistad, de los amigos,, y en ocasiones; quizá con un poco de desdén, se externa el deseo de tener como amigo a alguien en particular, o bien, se comentan los motivos por los cuales se perdió alguna amistad.

     Esto debe llevarnos a pensar y analizar un poco si las personas a las que llamamos amigos realmente lo son, y además, si les hemos dado el trato que se merecen como amigos, para que esa amistad sea duradera.

     En mí siempre ha existido la idea de que en muchas ocasiones debido a la cotidianeidad y al permanente trato con las personas en diferentes contextos, ya por eso las consideramos amigos; sin embargo, la palabra amigo debe representar mucho más que las relaciones que se dan con el diario convivir. Es buena la convivencia diaria y mejor aún, si la comunicación es cordial; pero siempre observando la intención que llevan las acciones en la relación con otras personas, pues algunas podrán realizarse con la firme intención de ir fortaleciendo nuestra sensibilidad y la de los demás; hasta dejar de ser solamente personas que conviven diariamente; en ocasiones de manera rutinaria, para convertirnos en verdaderos amigos.

     Verdaderos amigos son aquellos que con la aparición de otra persona con cualidades particulares no hacen a un lado a los amigos para contar con uno nuevo, no, al contrario, deberá tenerse una actitud de inclusión para acrecentar el número de amigos y demostrar que realmente se es amigo; simplemente sin rechazar a unos y aceptar a otros.

     Algunas veces, la presencia de alguien que puede representar un nuevo amigo; sólo por su apariencia física se le rechaza o porque se conocen sus aptitudes y ello representa una competencia y más cuando reconocemos la superioridad del otro y que con eso nos puede desplazar del estatus que hasta ahora tenemos. Eso no es ser amigo.

     Con estas sencillas ideas podemos aprender que tanto pueden ser amigos las personas que forman parte de nuestro diario vivir y aquellas que de pronto aparecen en nuestra vida. Así, la diaria convivencia con algunas personas no avala que seamos amigos, menos con la que intempestivamente llega a nuestro círculo; pues pocas veces valoramos lo que representa un amigo y peor aún, habrá ocasiones en las que no nos interesa contar con la amistad de una persona, siendo así indiferentes al maravilloso sentimiento de amistad y de la grandeza que representa contar por lo menos con un amigo.

     Descubrir que hemos ganado un amigo debe robustecer nuestra sensibilidad sin llegar a la vanidad, y por el contrario, perder un amigo no nos debe ser indiferente porque vivir sin amigos, representa para muchos vivir en la soledad o bien que nos encontramos ante una persona ilusa o egoísta que puede estar manifestando falsa amistad; engaño que prontamente se descubre en sus primeras acciones o en las actitudes que manifiesta ante los demás.

     Si sabemos lo que significa la amistad entonces podemos decidir si queremos ganar o perder un amigo, pues a la amistad como al amor no los acaba ni el tiempo ni la distancia; al contrario deben fortalecerse esos bellos sentimientos.

    Te agradezco si me consideras tu amigo, yo espero que mis acciones te hayan dado a saber que soy tu amigo.



Francisco Esquivel Segura.

14 Febrero 2011.

POR QUÉ ME DICES AMIGO



Por qué me dices amigo

Si cuando más lo he querido

Nunca has estado conmigo.



Por qué me dices amigo

Si en las pláticas contigo

No soy tema de tu vida.



Por qué me dices amigo

Si en el tiempo compartido

Más pareces mi enemigo.



Te respondo: eres mi amigo;

Cuando te he necesitado

Siempre has estado conmigo.



Eres mi amigo, además,

Porque yo hago mis proyectos

Y sé que cuento contigo.



Somos amigos, lo sabes,

Pues nuestras manos se estrechan:

Se transmite la energía,

Se comparte la alegría,

Y así es bonita la vida.



Son sencillas mis palabras,

Pues ser amigo es sencillo;

No le quedan los halagos

Y tampoco los aplausos:

Pues se envanece el amigo.



Entonces se alteraría:

La dicha de ser amigos.


f. e. s.

1 Feb. 20112.

AMISTAD: SENTIMIENTO O SIMBOLISMO



     Amistad significa… parece que lo he olvidado, posiblemente está por ahí escondido en algún lugar, ya no sé donde, abandonado y en espera de que alguien la rescate; sin embargo, es un buen momento para reactivar por lo menos su significado si no es que el valor, la puesta en práctica de ese bello sentimiento.



     Pero bueno, tan importante es el significado como compartir la amistad con alguien que necesite ser apreciado, estimado y fortalecido por la frescura de la sombra de un frondoso árbol que emane sensibilidad, tranquilidad y belleza espiritual, o por el sublime aroma de una encantadora rosa.



     Belleza espiritual dije, ¿pero no será algo imposible en las personas?, porque lo más práctico y común es conducirnos para alcanzar lo que nos deja la satisfacción material o económica, y poco nos interesa cultivar lo más bello que podemos tener; la nobleza de nuestros sentimientos, eso que equilibra nuestras emociones y nos ayuda a tomar las mejores y más acertadas decisiones.



     Te invito a… no, a cultivar la amistad no debe haber invitación, es algo que debe surgir de nuestro interior, es algo más, es una oportunidad para pensar si queremos ser amigos, tener amigos, conocernos mejor, saber cuáles son nuestros mejores sentimientos, qué necesidad tenemos para dar o recibir afecto o amistad.



     Bueno, por mi manera de pensar, a veces dudo si es bueno que haya un día para recordar que “existe” la amistad.



     Un 14 de Febrero debe ser perenne, inacabable; porque la amistad cuando se encuentra llena de franqueza y sinceridad no es cíclica, no tiene principio y fin. Quizá en este sentimiento debe cumplirse la frase: “Hasta que la muerte nos separe” porque aún después de esto, se recuerda a un amigo, se le tiene presente, se le valora y no se le critica ni se enjuicia; porque los juicios en ocasiones son tendenciosas, llevan la intención de poner en mal al otro, y cuando existe una verdadera amistad, los juicios no existen, no son necesarios.



     Experiencias y vivencias que se nos presentan en la diaria existencia deben representar opciones hacia una convivencia más armónica, más humana; donde la sensibilidad y el afecto nos conduzcan a evitar situaciones que dañen, que lastimen; debe ser todo lo contrario, debe percibirse un equilibrio emocional permanente en el que prive un ambiente de luz, tranquilidad y satisfacción.



     Entonces, hoy 14 de Febrero “Día de la Amistad”, entreguemos lo mejor de nosotros, entreguemos ese afecto surgido de la comprensión y el entendimiento y que muy pronto se pueda convertir en Una Gran Amistad.

 Que todos los días sean de sincera amistad.



Francisco Esquivel Segura

9 feb. 2009.



UN DÍA MÁS



     Sólo pensar que hay un día dedicado al Amor y a la Amistad, me hace sentir la necesidad que tenemos: de compartir nuestros sentimientos, de buscar momentos especiales para expresar afecto.



     Nuestro proceder me da en que pensar, porque guardamos todo el año un sentimiento que debe aflorar cada día en nuestros actos; porque actuamos como si puntualmente llegaremos cada año al 14 de febrero.



     La seguridad es buena, el optimismo también, pero para qué esperar que haya una ocasión especial para desearnos felicidad, ¿por qué no saludarnos con afecto –si no es que con cariño- diariamente?



     Esperar ocasiones especiales ha evitado expresar sus ideas, sus pensamientos o sentimientos a quienes no han llegado a una ocasión especial. Y no solamente los sentimientos han quedado en un buen deseo, existen experiencias en las que algunas cosas se han guardado para una ocasión especial y ahí se han quedado, para ese particular momento que algunas veces y por circunstancias diversas no llega.



     Quienes comparten el saludo diario con alegría y sinceridad, conocen fielmente el significado de una frase tan común, pero de un contenido tan profundo que habla de nuestros mejores sentimientos y deseos.



     Si una frase tan simple estimula la sensibilidad: un apretón de manos, un abrazo fortalece y sensibiliza a quien lo da como a quien lo recibe.



     A veces las palabras sobran cuando de manifestar nuestros sentimientos se trata, porque hay momentos en los que la emoción es tan fuerte que las palabras se anudan en la garganta, pero el sentimiento se expresa con la sinceridad de una mirada o el calor de un fuerte abrazo.



     Es desfavorable reprimir lo que sentimos, porque muchos necesitamos y esperamos recibir esa expresión de afecto, pues el carácter se vuelve difícil y hasta el rechazo a los demás se presenta constantemente.



     En esta ocasión aprovecharemos para demostrarnos una vez más, nuestros mejores sentimientos, nuestras emociones ante la presencia de quienes comparten con nosotros en el diario vivir; en la familia o en el trabajo.



     Aprovechemos la ocasión y digamos la frase deseada, estrechemos la mano o demos el abrazo con sinceridad y hagamos permanente con nuestras acciones, el 14 de Febrero.



     Expresa tus mejores sentimientos este día y todos los días. Haz de cada instante una ocasión especial en tu vida.



Felicidad este 14 de Febrero.

Felicidades en el Día del Amor y la Amistad.

Francisco Esquivel Segura.

14 Febrero 2008.